
Desde la responsabilidad institucional que representa el Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas (CITOP) en Valencia y Castellón, se ha impulsado la creación de un Observatorio de Infraestructuras destinado a transformar la gestión del territorio.
Esta iniciativa busca superar el modelo tradicional de construcción para avanzar hacia un enfoque basado en el análisis técnico, transparente y continuo en el análisis del estado de nuestras infraestructuras.
España ha desarrollado una potente red durante las últimas décadas. Sin embargo, el reto actual no es seguir construyendo, sino: conservar mejor, adaptar y planificar con visión de futuro.
Desde esta institución impulsamos un Observatorio de Infraestructuras que aporte datos, análisis y propuestas útiles para la toma de decisiones públicas, desde la neutralidad institucional, generando un espacio técnico que:
- Analice de forma continua el estado de las infraestructuras.
- Aporte datos objetivos a las administraciones públicas.
- Proponga soluciones viables y priorizadas.
- Sirva de puente entre técnicos, empresas y administraciones.
La finalidad del observatorio no es la crítica, sino contribuir a la mejora desde el rigor técnico y la visión
de futuro.
Diagnóstico crítico de la red: Desafíos en movilidad y ciclo del agua
El análisis técnico revela una necesidad urgente de priorizar la inversión en mantenimiento frente a la obra nueva en sectores clave:
- Saneamiento y resiliencia ante lluvias internas: Ante episodios de lluvias intensas (DANA), la red urbana y los sistemas de drenaje han mostrado una capacidad insuficiente. Es imprescindible avanzar hacia infraestructuras adaptadas a estos fenómenos extremos y cumplir con los estándares de depuración exigidos.
- Conservación de carreteras: España afronta un déficit acumulado superior a los 9.500 millones de euros, con más de la mitad de su red en estado deficiente. En la Comunidad Valenciana, el 45% de la red autonómica presenta deterioros relevantes, especialmente en firmes y señalización. Urge priorizar la inversión en mantenimiento frente a nuevas infraestructuras.
- Red ferroviaria: A pesar de contar con más de 4.000 km de alta velocidad, el 40% de la red convencional requiere una modernización urgente. Esta situación se agrava en el área metropolitana de Valencia, donde las Cercanías sufren incidencias y falta de capacidad, comprometiendo la movilidad diaria. El reto es garantizar una movilidad diaria fable, priorizando el servicio frente a la expansión de grandes infraestructuras.
- Abastecimiento de agua: La eficiencia hídrica está en riesgo debido a redes envejecidas que registran pérdidas medias del 23% en las redes de abastecimiento, superando el 30% en diversos municipios valencianos. En necesario invertir en redes es la medida más efciente para mejorar la sostenibilidad hídrica.
Hacia una planificación resiliente: Energía, clima y financiación
El futuro de nuestras infraestructuras pasa por la digitalización y la sostenibilidad, enfrentando el envejecimiento natural del patrimonio construido entre los años 60 y 90. Este escenario exige un cambio de paradigma hacia infraestructuras que dejen de ser meramente funcionales para ser plenamente resilientes:
- Infraestructuras envejecidas: La realidad de las carreteras autonómicas y locales exige reforzar los programas de inspección sistemática y adoptar modelos de mantenimiento predictivo y digitalizado.
- Transición energética: La integración de renovables está generando cuellos de botella en España. La Comunidad Valenciana, con alto potencial renovable, necesita reforzar sus infraestructuras para evitar limitaciones en su desarrollo energético.
- Cambio climático y planificación urbana: El incremento de fenómenos extremos en España obliga a un rediseño integral de las infraestructuras hidráulicas y de transporte bajo criterios de adaptación climática. En la Comunidad Valenciana, uno de los territorios más expuestos, esto exige rediseñar infraestructuras hidráulicas, urbanas y de transporte.
- Inversión a largo plazo: Con una inversión estancada en torno al 2% del PIB, la dependencia de fondos europeos es alta. En la Comunidad Valenciana, existe una percepción generalizada de infrafinanciación en infraestructuras clave, especialmente en transporte y ciclo del agua.
En definitiva, el horizonte de nuestras infraestructuras en España y, de forma más apremiante, en la Comunitat Valenciana, exige un giro estratégico que priorice el rigor sobre la espectacularidad.
El éxito de este nuevo modelo no reside en la proliferación de grandes proyectos, sino en la capacidad de optimizar y proteger el patrimonio que ya hemos construido, entendiendo que gestionar adecuadamente lo que ya tenemos es hoy el mayor ejercicio de responsabilidad pública. Para ello, es imperativo centrar los esfuerzos en cuatro pilares fundamentales:
- Reducir el número de inauguraciones innecesarias,
- Potenciar la inversión en conservación para frenar el déficit en carreteras y redes hídricas,
- Integrar el uso de datos objetivos mediante análisis técnicos continuos
- Consolidar una planificación estable que trascienda los ciclos políticos.
Solo mediante este compromiso con la excelencia técnica, que transforma sistemas obsoletos en infraestructuras resilientes ante el cambio climático y la transición energética, podremos garantizar un desarrollo territorial sostenible, seguro y eficiente para toda la ciudadanía
Artículo escrito por D. José Manuel Duval Luengo, decano del
Colegio de Ingenieros Técnicos de Obras Públicas de Valencia y Castellón.
