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La industria valenciana vive un momento de transformación marcado por la digitalización, la automatización y la transición hacia modelos más sostenibles. Sin embargo, esta evolución convive con un problema que los propios ingenieros industriales califican ya de estructural: la falta de talento joven. Una carencia que, según advierten, podría estar actuando como un auténtico cuello de botella que amenaza la capacidad de crecimiento, la innovación y la competitividad del tejido productivo de la Comunitat Valenciana.

Los últimos datos del Índice de Producción Industrial (IPI) son un reflejo de esta realidad. En julio de 2025, el indicador cayó un 1,9% respecto al mismo mes del año anterior, una contracción que para muchos profesionales del sector evidencia las limitaciones de una industria, que no encuentra suficientes perfiles cualificados para sostener su avance.

En el Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Valencia (COIICV) hemos realizado una encuesta entre nuestros colegiados, muchos de ellos directivos o responsables de área en empresas industriales. Los resultados no dejan lugar a dudas: el 56% afirma tener dificultades serias para encontrar talento cualificado.

La demanda de las empresas es clara. Los perfiles técnicos deben combinar competencias avanzadas —gestión de proyectos, conocimientos industriales, visión estratégica— con las llamadas habilidades blandas: liderazgo, comunicación o capacidad de adaptación. Pero la oferta actual en el mercado valenciano no logra cubrir esta necesidad.

En un momento como el actual urge tender puentes entre la universidad y las empresas, y reforzar los programas que complementen la excelente base técnica de los egresados con habilidades directivas, colaborativas y de gestión. Desde el colegio trabajamos desde hace años en este ámbito mediante formación especializada y programas de mentoring y alto rendimiento.

Un relevo generacional que no llega

La encuesta revela otro dato clave: casi la mitad de los ingenieros consultados tiene entre 48 y 60 años, y un 23% supera los 60. El relevo generacional no está garantizado, y esto incrementa la presión sobre el sector.

El COIICV trabaja también desde edades tempranas, a través de la Cátedra STEM y diversas iniciativas educativas, para acercar la ingeniería industrial a colegios e institutos y despertar vocaciones en un momento crucial para la economía valenciana.

Más allá del talento, los ingenieros valencianos identificaban en la encuesta cinco grandes ejes de preocupación para los próximos años: la transformación tecnológica acelerada, la sostenibilidad e innovación industrial, la gestión del talento y el relevo generacional, el reconocimiento profesional y un entorno económico y regulatorio cada vez más complejo.

Los profesionales coinciden en que la digitalización y la reducción de la burocracia son los dos factores clave que podrían impulsar la competitividad industrial a corto plazo. Para ello, la demarcación de Valencia del COIICV ya está desplegando programas como Acelera Pyme (Red.es), el programa de digitalización de Ivace+i, el programa de  BIM Manager de la GVA y diferentes ciclos de innovación.

El éxito de la última edición del programa BIM Manager, con más de 7.000 inscritos, es una muestra de cómo la digitalización ya se está incorporando de forma progresiva en las empresas valencianas. La mayoría sitúa su nivel entre medio y alto, lo que evidencia un avance decidido hacia un modelo de industria inteligente.

La Inteligencia Artificial, el Big Data y la Ciberseguridad son señaladas como las tecnologías con mayor impacto futuro, un indicador claro del camino que la industria deberá recorrer para seguir siendo competitiva.

Una llamada urgente a la acción

La conclusión nuestra como colectivo es unánime: sin talento no hay industria, y sin industria no hay capacidad para sostener un modelo productivo competitivo, innovador y alineado con la transición verde.

Por ello queremos hacer un llamamiento a la administración, la universidad y las empresas para abordar este desafío de manera conjunta y urgente. El futuro industrial valenciano depende, en gran medida, de la capacidad de atraer, formar y retener a las nuevas generaciones de ingenieros.


Artículo escrito por Federico Torres, Presidente del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Valencia


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