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La diferencia entre tener un seguro y estar verdaderamente protegido

Cuando contratamos un seguro, lo que realmente buscamos no es un producto financiero más. Lo que necesitamos es tranquilidad, protección y la certeza de que, cuando llegue el momento difícil, alguien estará ahí para ayudarnos. Sin embargo, no todos los canales de distribución de seguros ofrecen el mismo nivel de acompañamiento y asesoramiento profesional cuando de verdad se necesita.

En Valencia y muy especialmente a raíz de tragedias recientes como el incendio de Campanar y la DANA, el Colegio de Mediadores de Seguros viene observando una creciente preocupación entre los ciudadanos que, tras años de confiar su protección a canales bancarios, se encuentran con una realidad inesperada cuando más necesitan apoyo: cláusulas que desconocían, coberturas insuficientes o, simplemente, la ausencia de un profesional que les guíe en el laberinto de la tramitación de un siniestro, o que simplemente ni siquiera contestan a sus peticiones de asistencia.

¿A quién llamarías para arreglar tu casa?

Imagina que tienes un problema grave de fontanería en tu vivienda. Nadie duda de que un carpintero tiene habilidades manuales y conocimientos de bricolaje. Incluso podría intentar ayudarte con las tuberías. Pero ¿es eso lo que harías? ¿Llamarías a un carpintero o a un fontanero profesional?

La respuesta es obvia: acudes al especialista. Al profesional que ha dedicado años a formarse específicamente en esa disciplina, que conoce cada detalle técnico, que actualiza constantemente sus conocimientos y que responde profesionalmente de su trabajo.

Con los seguros ocurre exactamente lo mismo.

Especialización frente a generalización

Un mediador de seguros colegiado es un profesional cuya actividad exclusiva es el asesoramiento en protección y gestión del riesgo. No es un empleado bancario que, entre la venta de hipotecas y la apertura de cuentas corrientes, coloca pólizas de seguros como un producto más de su cartera y para conseguir unos objetivos.

Nosotros, los mediadores de seguros:

  • Nos formamos continuamente. La mediación de seguros exige actualización constante en normativas, productos, jurisprudencia y gestión de siniestros. Los mediadores colegiados tienen obligación deontológica de formación continua y están sometidos a controles colegiales que garantizan su capacitación.
  • Trabajamos para el cliente, no para la aseguradora. Este matiz marca toda la diferencia. Mientras que otros canales de distribución tienen vínculos contractuales con las entidades aseguradoras, el mediador es un profesional independiente cuya lealtad es exclusivamente hacia su cliente. Su reputación profesional depende de ello.
  • Ofrecemos asesoramiento personalizado. Cada familia, cada empresa, cada patrimonio tiene necesidades de protección únicas. El mediador profesional analiza riesgos, compara opciones en el mercado y diseña soluciones adaptadas a cada situación particular, no vende productos estándar.
  • Estamos presente cuando más se le necesita. La verdadera diferencia se aprecia en el momento del siniestro. Cuando hay que gestionar un parte, discutir una indemnización o entender por qué algo no está cubierto, el mediador profesional se convierte en el mejor aliado del asegurado. No es un call center, es una persona que conoce tu caso y defiende tus intereses.

El coste oculto de la falta de asesoramiento

Durante años, la comodidad de contratar todos los productos financieros en un mismo lugar ha resultado atractiva para muchos ciudadanos. Sin embargo, esta aparente comodidad tiene un precio que no siempre se hace visible hasta que llega el problema.

Las recientes situaciones de catástrofe natural en la Comunitat Valenciana han dejado en evidencia las carencias de ciertos modelos de distribución de seguros. Mientras los mediadores profesionales se volcaban en acompañar a sus clientes en la gestión de siniestros complejos, acercándose en furgonetas camperizadas e improvisando oficias y puestos de atención entre el barro para atender a losafectados fueran o no clientes, revisando coberturas, peleando indemnizaciones y ofreciendo soluciones reales, otros asegurados descubrían que su punto de contacto habitual había desaparecido o que las coberturas contratadas eran insuficientes para la realidad del siniestro.

No se trata de generar alarma innecesaria, pero sí de invitar a la reflexión: ¿tienes claro qué cubre exactamente tu seguro de hogar? ¿Sabes qué hacer si tienes un siniestro grave? ¿Conoces a la persona que gestionará tu reclamación?

La profesionalización como garantía

Los mediadores de seguros colegiados están sujetos a un código deontológico estricto, a supervisión del Colegio Profesional, a requisitos de capacitación técnica y a un seguro de responsabilidad civil profesional. Todo ello supone garantías reales para el consumidor.

Además, la figura del mediador colegiado ofrece un valor añadido que va más allá de la mera intermediación comercial: es un gestor de riesgos, un asesor de protección patrimonial, un consultor que acompaña a familias y empresas en las decisiones que afectan a su seguridad económica.

Elegir con conocimiento de causa

Nadie cuestiona que cada ciudadano es libre de elegir dónde y cómo contrata sus seguros. Lo que el Colegio de Mediadores de Seguros de Valencia defiende es que esa elección se haga con información completa y comprensión clara de las diferencias entre los distintos canales.

Porque una cosa es tener un seguro contratado, y otra muy distinta es estar verdaderamente protegido. La diferencia está en la especialización, en el compromiso profesional y en la independencia del asesoramiento.

La próxima vez que revises tus pólizas, pregúntate: ¿tengo a un profesional que me asesora? ¿O simplemente tengo un producto contratado?

La respuesta a esa pregunta puede marcar toda la diferencia cuando llegue el momento de necesitar ayuda de verdad.


Artículo escrito por el Colegio Profesional de Mediadores de Seguros


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